Ya nadie quiere leer ni escribir

Hace once años empecé un proyecto para escribir artículos relacionados con la fe, la teología y en general, todo lo que pasaba por la mente de un joven de diecinueve años. En ese momento tenía una pasión ferviente por comunicar las verdades que encontraba en mi estudio de la Biblia y en mis experiencias al conocer más de Dios.

Lo hacía con un estilo muy rústico y con muy poca preparación, pero con el deseo de comunicar, y en ese proceso de escribir para crecer, yo creía que también ayudaba a otros a crecer en su fe.

Once años atrás (es decir, en 2016) ya existían las redes sociales: había un auge en Facebook y además, Instagram empezaba a repuntar. Sin embargo, en ese tiempo las redes todavía no se habían convertido en una industria tan avasallante, capaz de producir dopamina y de llevar a las personas a un estado en el que, prácticamente ya no pensamos, no tenemos una mente crítica ni desarrollamos nuestras propias ideas, lo único que hacemos es consumir y consumir lo que las redes nos dan servido en un plato de marketing.

A raíz de esto, se ha perdido la disciplina de leer y escribir. Obviamente, es un proceso mucho más complejo, pero creo que hemos ido perdiendo la capacidad de pensar y analizar profundamente temas y verdades, y esto se debe, en gran parte, a la poca cercanía que tenemos con la lectura. Y si hablamos de la escritura, aquí todo se complica, porque si no leemos, no desarrollaremos la capacidad necesaria para escribir.

Dicho todo esto, veo la necesidad de volver a tiempos análogos en los que, para escuchar una canción, tienes que poner un CD; y si el álbum tiene diez canciones y la ocho es tu favorita, tienes que escuchar las siete anteriores para poder disfrutarla. Si quieres ver el próximo capítulo de tu serie, tienes que esperar al día siguiente para poder verlo. Si quieres aprender sobre un tema, no vas a ChatGPT, Google o cualquier herramienta para que investiguen por ti, más bien vas a una biblioteca, buscas un libro (o varios) sobre el tema que te interesa y dedicas días para poder hacer una buena investigación.

Me parece muy interesante volver a tiempos analógicos, porque para poder disfrutar, debemos pasar por un debido proceso. Por eso voy a volver a escribir: voy a volver a publicar artículos y voy a volver a compartir mis ideas, mis estudios y mis pasiones.

Es algo que me he estado planteando en los últimos días. Ya basta de darle tanta dopamina a la gente; ya basta de freírle el cerebro a la gente. Es necesario pensar, leer una buena historia, meditar y escuchar buena música con letras profundas que nos lleven a la reflexión.

Por eso voy a volver a escribir: para impulsarme a leer más y a construir el conocimiento en comunidad; no con grandes multitudes, sino quizá con dos o tres lectores que quieran leer conmigo, que quieran ver lo que pienso. Y obviamente, estaré esperando lo que piensen sobre mis escritos, porque el conocimiento hay que compartirlo y construirlo en comunidad.

Yariel Tejeda
Predicador | Pastor

Comentarios

  1. Esta es la dieta de Daniel y sus amigos para este tiempo… Acepto la invitación! #cerocomidadebabilonia

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  2. Estoy muy de acuerdo con usted pastor amigo , está generación necesita formarse en la lectura con contenidos que le sirva y los inspire a ser mejores

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